Pandillas asaltan viajeros cuando llegan a sus casas
Por OSCAR QUEZADA
Los asaltos contra personas que regresan del extranjero preocupan a quienes han sido víctimas de estas bandas que operan en los aeropuertos y que temen ser nuevamente atacados o que algún pariente experimente igual situación. Esta modalidad criminal opera con delincuentes organizados en pandillas que asechan y persiguen sigilosamente a los viajeros hasta sus casas, para luego, a punta de pistola, obligarlos a entregarles sus pertenencias.
La señora Yolanda Benítez vivió una experiencia similar a principios de este año. Varios hombres la siguieron desde el Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA) hasta su residencia, ubicada en un sector del municipio Santo Domingo Este.
Cuenta que su esposo acudió a recogerla a la terminal aérea, y que cuando estaba en la marquesina de la vivienda tres hombres aparecieron de repente y encañonaron a su cónyuge todavía montados en el vehículo.
Yolanda ni su marido resultaron heridos, pero los vándalos, que andaban en un motor, les dispararon tres veces y le arrebataron su cartera, llevándose consigo dinero en dólares, pasaporte y otros documentos. Pero esta pareja no ha sido la única sorprendida por esta nueva forma delictual.
En junio de este año, cuatro mujeres fueron a recibir a un pariente al AILA y fueron asaltadas por dos hombres que andaban en un motor. A estas damas les arrebataron sus bolsos y todo lo que llevaban dentro.
“Nunca nos dimos cuenta de que nos seguían. Esos hombres aparecieron como de la nada”, explica una de las mujeres asaltadas, pidiendo no ser identificada.
No sólo en el AILA se está dando esa situación. El pasado 5 de agosto, esta manifestación delictiva convirtió en víctima a los miembros de una familia que retornaba desde los Estados Unidos, por el Aeropuerto Internacional del Cibao.
La señora Yulisa Collado, Pablo Nolasco y Yohani Collado fueron perseguidos y asaltados. Le quitaron dinero, pasaportes y otras pertenencias.
En esos días, en el aeropuerto del Cibao también fue asaltado otro joven que viajó al país desde Estados Unidos, junto a un amigo en la urbanización Thomén, de Santiago. El pasado 20 de febrero, la Policía apresó a cinco personas vinculadas a una banda supuestamente dedicada a ubicar viajeros que llegaban por el AILA.
La Policía identificó a los detenidos por los nombres de José Francisco de León Disla (Kiko); Ramón Antonio Liriano Pichardo (Kikito), Valentín Soriano Garabito, Rafael Alexander Coronado Concepción y Jonathan Contreras Martínez (Peggy).
No obstante el desmantelamiento de esta pandilla, tres meses después, el 10 de mayo pasado, desconocidos mataron a balazos a un hombre que regresaba al centro de la capital, luego de haber recibido a una sobrina que arribó al país procedente de Madrid, España.
La víctima fue identificada como Johnny Urbáez, de 60 años. Este hombre fue perseguido desde el AILA e interceptado cuando entraba al parqueo de su residencia ubicada en la urbanización Eugenio María de Hostos, en Santo Domingo Este.
Su sobrina, Islandia Pérez Cuevas, de 35 años, narró a la Policía que su tío fue sorprendido por tres hombres a bordo de una motocicleta marca RX-115, quienes emprendieron la huida tan pronto cometieron el asalto.
Por OSCAR QUEZADA
Los asaltos contra personas que regresan del extranjero preocupan a quienes han sido víctimas de estas bandas que operan en los aeropuertos y que temen ser nuevamente atacados o que algún pariente experimente igual situación. Esta modalidad criminal opera con delincuentes organizados en pandillas que asechan y persiguen sigilosamente a los viajeros hasta sus casas, para luego, a punta de pistola, obligarlos a entregarles sus pertenencias.La señora Yolanda Benítez vivió una experiencia similar a principios de este año. Varios hombres la siguieron desde el Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA) hasta su residencia, ubicada en un sector del municipio Santo Domingo Este.
Cuenta que su esposo acudió a recogerla a la terminal aérea, y que cuando estaba en la marquesina de la vivienda tres hombres aparecieron de repente y encañonaron a su cónyuge todavía montados en el vehículo.
Yolanda ni su marido resultaron heridos, pero los vándalos, que andaban en un motor, les dispararon tres veces y le arrebataron su cartera, llevándose consigo dinero en dólares, pasaporte y otros documentos. Pero esta pareja no ha sido la única sorprendida por esta nueva forma delictual.
En junio de este año, cuatro mujeres fueron a recibir a un pariente al AILA y fueron asaltadas por dos hombres que andaban en un motor. A estas damas les arrebataron sus bolsos y todo lo que llevaban dentro.
“Nunca nos dimos cuenta de que nos seguían. Esos hombres aparecieron como de la nada”, explica una de las mujeres asaltadas, pidiendo no ser identificada.
No sólo en el AILA se está dando esa situación. El pasado 5 de agosto, esta manifestación delictiva convirtió en víctima a los miembros de una familia que retornaba desde los Estados Unidos, por el Aeropuerto Internacional del Cibao.
La señora Yulisa Collado, Pablo Nolasco y Yohani Collado fueron perseguidos y asaltados. Le quitaron dinero, pasaportes y otras pertenencias.
En esos días, en el aeropuerto del Cibao también fue asaltado otro joven que viajó al país desde Estados Unidos, junto a un amigo en la urbanización Thomén, de Santiago. El pasado 20 de febrero, la Policía apresó a cinco personas vinculadas a una banda supuestamente dedicada a ubicar viajeros que llegaban por el AILA.
La Policía identificó a los detenidos por los nombres de José Francisco de León Disla (Kiko); Ramón Antonio Liriano Pichardo (Kikito), Valentín Soriano Garabito, Rafael Alexander Coronado Concepción y Jonathan Contreras Martínez (Peggy).
No obstante el desmantelamiento de esta pandilla, tres meses después, el 10 de mayo pasado, desconocidos mataron a balazos a un hombre que regresaba al centro de la capital, luego de haber recibido a una sobrina que arribó al país procedente de Madrid, España.
La víctima fue identificada como Johnny Urbáez, de 60 años. Este hombre fue perseguido desde el AILA e interceptado cuando entraba al parqueo de su residencia ubicada en la urbanización Eugenio María de Hostos, en Santo Domingo Este.
Su sobrina, Islandia Pérez Cuevas, de 35 años, narró a la Policía que su tío fue sorprendido por tres hombres a bordo de una motocicleta marca RX-115, quienes emprendieron la huida tan pronto cometieron el asalto.

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