Un problema serio en la sociedad
No estamos valorando la gran importancia que tiene la vida en este mundo, sinceramente hemos perdido la capacidad de asombro cuando sucede un hecho trágico en el diario vivir, la gente solamente dice "se quitó la vida fulano de tal", como si fuera un animal de la selva que apareció sin vida.
En nuestro pueblo se están dando fenómeno extraño, que no tienen ningún razonamiento lógico, pero creemos que algo anda torcido en nuestra sociedad. Algunos dirían que los padres no orientan a sus hijos, que están falta de amor paternal, que los hogares en un alto porcentaje están destruidos, que los vicios tienen contaminado el medio ambiente social y muchas cosas más.
Es cierto estos postulados de inconducta que golpean con dureza a la familia, es una triste realidad, sin embargo los patrones enseñados en el seno del hogar, se han apartado de una buena educación, enfocada en la confianza, amor, respecto, tolerancia, dignidad, amor prójimo, creencia en Dios y saber que la vida es el tesoro por excelencia que tenemos, y que el creador del universo es el dueño de nuestra existencia.
Debemos investigar, profundizar y buscarle una solución objetiva a tanto crímenes, asesinatos, y peor aún quitarse la vida, por cualquier problema sentimental, económico o familiar. Ya los niños están copiando de los adultos este ejemplo satánico y desgraciado. El más reciente fue del niño mejicano Alejandro Guadalupe Ávila de 12 años, que vivía en Bonao, que sin ninguna explicación optó por el camino equivocado. Para enfrentar esta desgracia y desprecio por la vida, busquemos a Cristo que es nuestro guía y salvador.
En nuestro pueblo se están dando fenómeno extraño, que no tienen ningún razonamiento lógico, pero creemos que algo anda torcido en nuestra sociedad. Algunos dirían que los padres no orientan a sus hijos, que están falta de amor paternal, que los hogares en un alto porcentaje están destruidos, que los vicios tienen contaminado el medio ambiente social y muchas cosas más.
Es cierto estos postulados de inconducta que golpean con dureza a la familia, es una triste realidad, sin embargo los patrones enseñados en el seno del hogar, se han apartado de una buena educación, enfocada en la confianza, amor, respecto, tolerancia, dignidad, amor prójimo, creencia en Dios y saber que la vida es el tesoro por excelencia que tenemos, y que el creador del universo es el dueño de nuestra existencia.
Debemos investigar, profundizar y buscarle una solución objetiva a tanto crímenes, asesinatos, y peor aún quitarse la vida, por cualquier problema sentimental, económico o familiar. Ya los niños están copiando de los adultos este ejemplo satánico y desgraciado. El más reciente fue del niño mejicano Alejandro Guadalupe Ávila de 12 años, que vivía en Bonao, que sin ninguna explicación optó por el camino equivocado. Para enfrentar esta desgracia y desprecio por la vida, busquemos a Cristo que es nuestro guía y salvador.

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