Por si no
lo habían notado, en El Paso está surgiendo un nuevo tipo de negocio: los
llamados “bares de hookah”. Hace cinco años, El Paso tenía sólo uno o dos
salones o bares de hookah, pero según el último conteo, ahora ya hay siete. La
aparición de tantos negocios de este tipo sugiere que los paseños están
interesados en la hooka, aunque muchos no conocen los riesgos de salud
relacionados con su uso.
La Hookah *(se pronuncia “ju-ka”) es un tipo de
pipa de agua que normalmente está compuesta de una parte superior o tapa
(llamada “cacerola”) hecha de cerámica, un cuerpo de metal, una base de vidrio
o acrílico, y una manguera de plástico. La base se llena parcialmente de agua y
la cacerola se llena de tabaco, sobre el que se coloca un pedazo de carbón
encendido. El fumador inhala a través de la manguera, jalando el aire sobre el
carbón, que calienta el tabaco y genera humo que viaja a través del cuerpo de
la hookah y la manguera hasta llegar al fumador. Históricamente, las hookahs se
usaban en la India y Persia, pero en los últimos cinco años se han vuelto muy
populares en los Estados Unidos. A la hookah o pipa de agua también se le
conoce como narguile, shisha o cachimba.
La semana pasada estaba hablando con una amiga que
mencionó que su hijo de diecinueve años a veces va a un salón de hookah cerca
de su casa. Aunque su hijo se opone firmemente a fumar cigarrillos, él dice que
fumar pipa de agua no tiene los mismos riesgos que fumar cigarrillos. La forma
en que este muchacho usa la hookah y las ideas que tiene sobre qué tan segura
es esta práctica coinciden con lo que han revelado las investigaciones a nivel
nacional.
En los Estados Unidos, el uso de la hookah es
popular entre los jóvenes y los estudiantes universitarios. En un estudio
nacional realizando entre alumnos de preparatoria se descubrió que el 18% había
usado una pipa de agua durante el año anterior. Al igual que el hijo de mi
amiga, muchos piensan que usar una hookah es seguro. Según un estudio realizado
entre usuarios de hookah, el 58% piensa que fumar hookah es menos dañino que
fumar cigarrillos. El hijo de mi amiga cree erróneamente que el agua de la
hookah de alguna manera limpia el tabaco y minimiza los riesgos a la salud.
La Organización Mundial de la Salud y los Centros
para el Control y Prevención de Enfermedades informan que un fumador de hookah
puede consumir el equivalente a 100 cigarrillos en una sola sesión. El humo de
la hookah contiene muchos de los mismos carcinógenos que el humo del
cigarrillo, como: monóxido de carbono, hidrocarburos aromáticos policíclicos, y
nicotina. Al igual que fumar cigarrillos, fumar pipa de agua también está
asociado con las enfermedades cardíacas, el cáncer, la dependencia de la
nicotina y la insuficiencia pulmonar.
Además de
los riesgos cardiopulmonares, compartir una boquilla o usar una pipa de agua
que ha sido mal esterilizada también puede contribuir a contraer otras
enfermedades infecciosas. Algunas de las enfermedades que se transmiten
mediante el uso de las hookas son:
La hepatitis C, la tuberculosis, el virus de Epstein-Barr, el herpes simple, y otros virus respiratorios.
La hepatitis C, la tuberculosis, el virus de Epstein-Barr, el herpes simple, y otros virus respiratorios.
Aunque los bares o salones de hookah no pueden vender productos de
tabaco a menores de edad (18 años o menos), las hookahs son un negocio legal en
Texas y en Nuevo México. Debido a ello, se debe contar con información completa
para poder decidir el nivel de riesgo al que uno se quiere exponer. Comparta
esta información con sus hijos y con los jóvenes que conozca, ya que ellos
necesitan saber cuáles son los riesgos del uso de las pipas de agua para tomar
decisiones correctas, por su propia salud.- FUENTE:Saludentuvidad.Com

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