Por Edelvis GH
Las guerras más
sangrientas no las realizaron los romanos, ni los persas. Ni los hebreos sanguinarios que pasaban
a filo de espadas y cuchillos poblados enteros. Es más: ni siquiera las
dos mundiales con Hitler y Mussolini, fueron más terribles que las de los yanquis en Indochina (Vietnam,
Laos y Cambodia)
En esas
guerras, sólo entre 1965 y 1970 los
Estados Unidos utilizaron en Indochina 11 millones, 444 mil 533 toneladas de
explosivos; con bombardeos aéreos, ejército por tierra; marina de guerra,
obuses. Entre 1965 y 1971 habían caído 7 mil 60 libras de explosivos por
minutos; a lo que es igual 212 toneladas por hora.
En Vietnam se
tiraron bombas para desertificar la tierra; para destruir los ríos, las
represas; las viviendas, los asilos de ancianos, las escuelas y hospitales. Las
bibliotecas, las escuelitas infantiles. Y fueron quemados los bosques y
millares de niños con napalm; y producían
millones de refugiados, hambrunas,
epidemias…; pues los hoyos dejados por los bombardeos se convertían en
fuente de mosquitos y su paludismo.
Ese empobrecido país
de casitas de bambú y barro, techadas con paja de arroz sufría la terrible descarga del imperio más criminal de
la historia humana; y sólo en las
provincias de Quang Bunh, Dai Phong, Nha Trach, fueron bombardeadas más de 4
mil veces día y noche; teniendo la población
que vivir por dos años bajo tierra, pues
no quedó una sola casa de pie ni
un solo árbol.
Los gringos tenían la intención de destruir todo lo que
había en Vietnam; sin embargo, ese pueblo que dirigía el gigante llamado Ho Chi
Minh, nunca dejó, en medio de los
genocidios, de luchar, sembrar y cortar el arroz para alimentar a las masas.
Pero también: la
enorme cantidad de productos químicos fue
sorprendente: sólo entre 1962 y 1970 destruyeron 360 millones de libras
de arroz; en las selvas de Vietnam, hasta ese año, 45 millones de metros cúbicos
de madera; y durante toda la guerra pasaron más de dos millones de gringos de
la por Indochina, dejando pérdidas humanas de civiles y militares en millones;
además de los heridos y mutilados, imposibilitados siendo la mayoría niños menores de 13 años de edad.
Por las
atrocidades, corrupción e injusticias, tanto de los cómplices vietnamitas
como de los gringos, los budistas
realizaron una acción única en la historia: en 1963 se prendieron fuego sin
lanzar un quejido ni mostrar una mueca de dolor. Pero en respuesta a esas
acciones, en la madrugada, soldados
vietnamitas, entrenados y pagados por la CIA, entraron a los monasterios y los
templos budistas y golpearon brutalmente y arrastraron hacia las cárceles 1,400
personas, en su mayoría monjes y monjas.
¿Pero por qué metieron los gringos sus narices ? Bueno, Eisenhower,
a la sazón presidente de Estados Unidos, envió a su vice Richard Nixon para que
estudiara la situación vietnamita, pues se dedujo que Ho Chi, que bravíamente luchó adjunto a su pueblo
contra japoneses, y luego derrotó a los
franceses y a sus aliados chinos,
tailandeses, filipinos, en 1954, ganaría
con más del 80% de los votos, si se celebraban elecciones. Y eso había que evitarlo por su supuesta ideología
comunista. Y lo mismo hicieron en
Camboya, que como no le convenía el príncipe Norodom Sihanouk, neutral, no
atacaba a Vietnam, decidieron darle un golpe de Estado para colocar uno de sus
títeres y levantar guerras en toda Indochina. Y, Allí en Camboya, la brutalidad
fue también terrible; y los yanquis
organizaron un ejército tan
brutal, que después de asesinarles, se comían los hígados (asaduras negras) de
los revolucionarios.
En conclusión, las
guerras más sangrientas e injustas las hicieron los yanquis en pleno siglo XX;
pero a pesar de todo, fueron derrotados vergonzosamente.

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