Por Edelvis García Herrera.

¿Has escuchado que en el régimen socialista cubano se les han sacado las uñas a algún preso, o llevado a una silla eléctrica? ¿O se les martillan los dedos en mesas de hierros? ¿Te has enterado si entierran vivos a los disidentes? Evidentemente que no, a pesar de las agresiones contra ese valioso pueblo, comenzando cuando mercenarios pagados por el gobierno yanqui produjeron invasiones como la de Playa Girón en 1962; y derrotada ésta en pocas horas, ¿saben qué pasó los con sobrevivientes, que era la mayoría? Fueron canjeados por alimentos para niños, y los bandidos declararon, al llegar a suelo gringo, que no se les torturó u humilló.
Sin embargo, en junio de1959, un grupo de patriotas vino al país con el propósito de derrocar la dictadura trujillista y establecer un gobierno democrático, justo y solidario, pero su suerte fue muy maldita, porque después de algunos combates, los que fueron hechos prisioneros tuvieron que sufrir crueles torturas, vejámenes, antes de asesinarlos; y de casi doscientos expedicionarios, sólo seis sobrevivieron.
Hago esta comparación (de entrada)porque muchos piensan que Fidel es igual que Trujillo. Y no: Trujillo era asesino, ladrón, torturador, sádico, violador, resentido social; Fidel, en cambio, se percatarán ustedes, que es totalmente distinto.
El tirano dominicano, quien mantuvo a la nación postrada en la miseria material y espiritual, en la más oscura ignorancia, imprimió el terror y un vergonzoso culto a su persona, tanto así que plazas, parques, ciudades, picos, estadios, escuelas llevaban su nombre. Es más: no permitía que se le hiciera reconocimiento a ninguna figura del deporte, el arte, la ciencia o la cultura pues estallaba en cólera.
El buen observador, si se fija en las plazas, en las calles y en los institutos cubanos rinden honores a sus personajes. Castro, por ejemplo, infinidades de veces ha encabezado homenajes, porque él no está lleno de odios; muy por el contrario:cientista social con una gran sensibilidad humana; amante del deporte, la cultura, del ser humano; hombre solidario, y de ahí que su Revolución llegara hasta los pueblos oprimidos de África, Asia y Latinoamérica que deseaban liberarse de poderosos imperios. Los tentáculos del trujillismo llegaban al extranjero, sí; pero para asesinar a sus opositores.

La solidaridad del castrismo está expresada-también- en las becas otorgadas a gente de todo el mundo en su prestigiosa Universidad, en sus escuelas de cine, de arte; en los médicos que han estado ante los desastres de Pakistán, o de Haití; en el mejoramiento de las estructuras y sistemas de salud de los pueblos paupérrimos.
Su visión avanzada impulsó profundas revoluciones culturales, la formación de institutos para el rescate de las raíces negras y la eliminación de los prejuicios raciales; mientras que Trujillo, por su parte, negaba la negritud y elogiaba la herencia española produciendo un estado psicológico de guerra contra Haití; de ahí que no vaciló en asesinar a millares de nuestros vecinos.
Trujillo, aliado de los gringos, parte del ejército de ocupación en República Dominicana; quinto terrateniente de América Latina, sexto más rico del mundo; y llegó a serlo porque de manera compulsiva se adueñó de las mejores tierras.
Otra de las desviaciones del tirano era su inclinación a la brujería, y aliado a la cúpula eclesial, alentaba una educación oscurantista; Fidel en cambio, proclamó un sistema científico de educación, y su sistema ha enfrentado al imperio más poderoso del Planeta. De igual forma, su revolución radical produjo una repartición de tierras a favor de los pobres, no a favor de él ni de sus allegados.
Finalmente, aunque existe un Partido único en Cuba y limitaciones en la libertad de expresión, su régimen jamás podría ser comparable a la dictadura trujillista, la más férrea, contrarrevolucionaria y sangrienta del Caribe en toda su historia.

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