Caracas, Venezuela . Un grupo de militares
venezolanos se sublevó este martes contra el presidente Nicolás Maduro y en
apoyo al opositor Juan Guaidó, quien advirtió que no habrá vuelta atrás hasta
lograr la caída del líder socialista.
«¡El momento es ahora! Los 24 estados del país han
asumido el camino: calle sin retorno. El futuro es de nosotros: pueblo y Fuerza
Armada unidos por el cese de la usurpación», señaló en Twitter Guaidó,
reconocido como mandatario interino por medio centenar de países.
Miles de personas permanecían en los alrededores de
la base aérea La Carlota, en Caracas, desde donde Guaidó anunció en la
madrugada que un grupo de militares había adherido a su causa por el «cese definitivo
de la usurpación», lo que el gobierno denunció como un «intento de golpe de
Estado».
«¡Nervios de Acero! He conversado con los Comandantes
de todas las REDI y ZODI del País, quienes me han manifestado su total lealtad
al Pueblo, a la Constitución y a la Patria», señaló Maduro en Twitter en su
primera reacción.
La Fuerza Armada «se mantiene firme en defensa de la
Constitución Nacional y sus autoridades legítimas», señaló por su parte el
ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, en Twitter.
Guaidó anunció la sublevación en un video que, según
dijo, fue grabado en La Carlota, principal base aérea del país, en el que
apareció con un pequeño grupo de uniformados y su copartidario Leopoldo López,
quien aseguró que fue «liberado» por militares de su prisión domiciliaria.
«Nosotros también somos pueblo y ya estamos cansados
de esta dictadura», declaró a la AFP bajo anonimato uno de los insurrectos, en
los alrededores de la instalación. Se ignora cuántos efectivos participan.
Desde el interior de la base, uniformados leales a
Maduro lanzaron bombas lacrimógenas contra manifestantes opositores.
«No me voy a quedar en casa con los brazos cruzados
mientras el régimen de Maduro nos oprime», declaró a la AFP Carlos, de 26 años,
listo para tirar un cóctel molotov en el sector de Altamira.
«Hoy, valientes soldados, valientes patriotas,
valientes hombres apegados a la Constitución han acudido a nuestro llamado,
hemos acudido también al llamado, nos hemos encontrado definitivamente en las
calles», dijo más temprano Guaidó, quien llamó a toda la Fuerza Armada a apoyar
el movimiento.
Su representante en Washington, Carlos Vecchio, precisó
en un tuit que los venezolanos que apoyan a Guaidó se identifican con una cinta
azul y los exhortó a dirigirse hacia La Carlota.
– «Hasta la muerte» –
El número dos del chavismo, Diosdado Cabello,
manifestó que la situación está controlada y que el levantamiento es obra de
una «pequeñísima fracción de la Fuerza Armada y el Sebin (servicio de
inteligencia)», el cuerpo que vigilaba a López.
«Generan una alarma de un golpe militar en Venezuela,
no lo lograron porque hay una cohesión con nuestros militares», afirmó Cabello,
quien llamó a movilizarse hacia el palacio de Miraflores en apoyo a Maduro.
«Estoy esperando a los milicianos para defender a
nuestro presidente. Estamos dispuestos a defenderlo hasta la muerte si es
posible», expresó a la AFP frene al palacio María Luna, integrante de la
Milicia, un cuerpo civil armado.
Los opositores se concentran en Altamira, en las
inmediaciones de la base La Carlota, con banderas de Venezuela y celebrando el
alzamiento. «¡Leopoldo, Leopoldo!», gritaban muchos. Conductores también
tocaban las bocinas de sus vehículos en el este, donde además hubo cacerolazos.
En Maracaibo y San Cristóbal (oeste), duramente
golpeadas por continuos apagones, también había focos de protesta, en medio de
patrullajes militares, dijeron habitantes a la AFP.
– Reacciones divididas –
Los presidentes de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y de
Bolivia, Evo Morales, aliados de Maduro, condenaron el «intento de golpe de
Estado», mientras Estados Unidos y Colombia, que lideran la presión contra el líder
socialista, apoyaron la rebelión militar.
El gobierno español pidió evitar un «derramamiento de
sangre», en tanto Bogotá solicitó una reunión urgente del Grupo de Lima, bloque
de países que apoya a Guaidó.
Los militares son considerados la columna vertebral
de Maduro, quien les ha otorgado amplio poder político y económico.
Guaidó, quien se autoproclamó mandatario encargado el
23 de enero, no ha logrado aún quebrar el apoyo de la cúpula de la Fuerza
Armada a Maduro, aunque dos días antes de su juramentación un grupo de soldados
se amotinó en una base de Caracas para desconocer al líder socialista.
Guaidó, un ingeniero de 35 años, asumió las funciones
presidenciales luego de que el Legislativo, de mayoría opositora, declarara que
Maduro usurpa el cargo por haber asumido un segundo mandato, el 10 de enero,
fruto de «elecciones fraudulentas». Fuente AFP

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